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"Ortiz e Hijos"

La empresa beneficiaria de las adjudicaciones concedidas por el Ayuntamiento de Alicante cuando lo dirigía Luna es Ortiz e Hijos. La rige el constructor Enrique Ortiz, prohombre de la sociedad alicantina e implicado también en la trama Brugal, que afecta tanto al PP como al PSOE de esa provincia.
La compañía «se llegó a convertir en la principal contratista del Ayuntamiento, tanto en número como en volumen de contratos».
Esas adjudicaciones se efectuaron «a cambio de recibir la correspondiente dádiva del empresario Enrique Ortiz». La querella recoge que Ortiz contrató a Ángel Luna en la entidad Asesoría Jurídica Urbanística cuando dejó de ser alcalde.
Además, el costructor «celebró determinadas transacciones económicas con el querellado, claramente beneficiosas para el mismo».
Esas transacciones se resumen en dos. La primera, que Enrique Ortiz «asumió el coste de una reforma en la vivienda del querellado, realizada entre noviembre de 1997 y febrero de 1998». Las obras fueron realizadas por la empresa del ex concejal socialista en el Ayuntamiento de Alicante, Conrado Albadalejo, ya fallecido, y la del marido de la también ex concejal socialista María Dolores Marco. «El coste total de las obras fue asumido por Ortiz (a través de una subcontrata) por importe de 698.600 pesetas. El querellado no ha podido acreditar que él hubiera hecho frente en realidad al pago de dicho importe». La segunda es la cesión de un vehículo de alta gama. En octubre de 2001 Enrique Ortiz transfirió a Ángel Luna la titularidad de un Audi A6 2.5 TDI, matriculado el 22 de febrero de 1999. «Tras disfrutar del Audi durante siete años, este ha sido entregado a uno de los hijos del querellado».


En la denuncia se especificaban «todas las actuaciones aparentemente irregulares» que se realizaron entre el Ayuntamiento e Ortiz e Hijos durante 1991 y 1995. En ese tiempo «se adjudicaron casi 75 contratos, cuando la media por empresa era de 3,9 contratos, lo que supuso casi 1.200 millones de pesetas, cuando la media por empresa no llegaba a los 30 millones». Ortiz acaparó «el 30% de todas las adjudicaciones municipales».
El Ayuntamiento de Alicante adjudicó hasta siete contratos a Ortiz e Hijos para desarrollar las obras del proyecto de la Explanada, una de las zonas más representativas de la ciudad, por más de 404 millones de pesetas.
La querella evidencia que el Consistorio alicantino «sólo en 1994 adjudicó el 52% de los contratos a esta empresa (37 en total)». El 30 de diciembre de 1994 adjudicó 13 contratos por 220 millones.
El Consistorio practicaba «los fraccionamientos de contratos para evitar la licitación pública», una cuestión que Luna siempre ha criticado al PP en la Generalitat, al que acusa de trocear contratos para adjudicarlos a dedo a empresas de la trama Gürtel. Entre 1992 y 1994 el Ayuntamiento de Alicante concedió directamente 135 contratos de un total de 188, más de un 70%. En 1992 fue el 60%, en 1993 las concesiones fueron 45 de las 56 que se sustanciaron, más del 80% y el 82% en 1994, 41 de los 50 contratos. Por ello cree el PP que hubo «un delito continuado de prevaricación».
El PP cree que se infringió el artículo 419 del Código Penal, el cohecho, que conlleva de dos a seis años de cárcel, además de la inhabilitación pública de entre siete y 12 años. «La empresa, extraordinariamente favorecida por la contratación del Ayuntamiento de Alicante, favoreció luego al principal responsable político y administrativo del mismo, el querellado».