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viernes, 15 de enero de 2010

¡La culpa fuè del chca cha cha!

La culpa es de la economìa estadounidense,la culpa es del cambio climàtico,la culpa es de la crisis europea,de la economìa sumergida,de los controladores aèreos.
Cada ministro dice lo que le viene a pelo,entre ellos mismos se rebaten y al fìn todos callan se miran unos a otros,sùs rasgos se tornan amenazadores.Pasan algunos minutos,nadie habla,el silencio se podrìa cortar.
Desde la mesa presidencial suena repentinamente una voz con talante.
.-¡Asesoooor!.-Grazna talantosamente la voz.
Cientos de ojos llenos de duda le miran.
El hombre mira consternado hacìa los cientos de asesores que le observan,mueve la cabeza y acaba por señalar hacia uno de ellos.
.-¡Tù,tù mismo!
El tipo enjuto de escaso y fino pelo de color rubio,y con unas gafas de montura que parecìan haber sido heredadas de sù padre se acercò hacia quièn le habìa señalado con paso temeroso.¡Joder no habìa otro!.Pensò para sì.
Ciertamente si lo habìa,y por cientos sin ànimo de repetirme mucho,aunque ninguno de ellos le hubiese cambiado el lugar.Se plantò medio erguido(ya que sù trabajo de despacho le tenìa algo atrofiada la espalda) ante el que firmaba el talòn mensual que cobraba,y esperò.
.-¿A quièn le hechamos la culpa esta semana?.Voy a ser presidente de Europa y no quiero que me toquen los cojones con tonterias.-Le espetò zapatero(en alemàn schumacher).
El asesor a quèn le habia tocado el marròn le mirò estupefacto,no se habìa aprendido la lecciòn,o mejor dicho no le habian preguntado lo que habìa estudiado la noche anterior frente al televisor viendo Gran Hermano.
.-¿Vale o què?.-Le apremiò sù jefe arqueando aquellas caracteristicas cejas suyas.
.-No sè señor,¿puede que tengan la culpa los aceituneros de Jaèn?.-Balbuceò por fìn con voz temblorosa.
El otro quedo mirando pensativamente al asesor que ahora sufrìa unos tremendos temblores en sùs piernas.Sabìa que podìa costarle el cargo como a varios de los ministros que ya no estaban en candelero(de cultura,de economìa,de justicia,de medio ambiente,etc,etc,..).
Zapatero movio sù cabeza de nuevo sù cabeza en un claro gesto desestimando la opciòn propuesta,con su dedo le indicò que volviese a sù sitio.El tipo obedeciò,parecìa que su jefe no estaba de muy mal humor a pesar de todo.
Durante varios minutos todos volvieron a quedar en silencio.De repente los ojos de los ministros parecieron sufrir al unÌsono un cambio brusco,un destello de inteligencia que pareciò contagiarse incluso al gràn jefe brillò en sùs pupilas.
-¡LA CULPA FUÈ DEL CHA CHA CHA!.-Corearòn todos jubilosos.

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