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viernes, 21 de agosto de 2009

De la Vega ¿y sùs papàs?

Quiero señalar que mi padre fue un represaliado del Franquismo, no un alto funcionario de él".
Asì respondiò nuestra querida Fernandez de la Vega en el congreso de Paraguay al presidente de la camara Miguel Carrizosa.
Pero como recuerda el periodista Santiago González en su blog, el gazapo no fue tal. Wenceslao Fernández de la Vega, padre de la vicepresidenta, "fue nombrado por las autoridades republicanas Delegado Provincial de Trabajo de segunda categoría de Albacete. El BOE del 22 de enero de 1940 publica la separación definitiva del servicio de Fernández de la Vega como incurso en la letra a) del artículo 9º de la ley de 9 de febrero de 1939 (la tristemente famosa ley de Responsabilidades Políticas)".

Por tanto hasta aquí, la vicepresidenta dice la verdad. Pero De la Vega no contó toda la historia: El BOE del 8 de mayo de 1949, es decir, nueve años después, publica la anulación de la referida sanción y el 11 de noviembre de 1955 Franco, a propuesta del Ministro de Trabajo, José A. Girón de Velasco lo nombró Delegado Provincial de Trabajo de Zaragoza. Con lo cual, Wenceslao Fernández de la Vega sí fue un alto cargo del franquismo, aunque previamente fuese depurado. Pero la vicepresidenta se limitó a decir que su padre fue "represaliado".

Teniendo en cuenta la importante represión que se produjo en la posguerra con fusilamientos y largos confinamientos en prisión, no parace que el señor De la Vega fuese de los "represaliados" más desafortunados.

Más aún, si vemos quien le rehabilitó: José Antonio Girón de Velasco, falangista duro entre los duros. Fundador de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), fue uno de los principales representantes del llamado Bunker (el sector más inmovilista del franquismo en los últimos años de la dictadura). Se oponía a cualquier reforma y en 1974 publicó un artículo, conocido como "El gironazo", en el diario Arriba contra el aperturista ministro de Información y Turismo Pío Cabanillas, que provocó su cese fulminante.

También quedó en la historia de la Transición una comparecencia de Girón como presidente de la Asociación Nacional de Excombatientes, en la que textualmente decía: "No reconocemos otra legitimidad que la del 18 de julio".
Otra buena prueba de que este ejecutivo y sùs integrantes nunca mienten.Ò acaso la "vice" se referia a otro papà.

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